Parece ser que casi no hay películas de terror mexicanas, pero sorprendente sí hay muchas y son muy buenas. Aquí te va una pequeña lista con algunas de ellas.
HASTA EL VIENTO TIENE MIEDO
Dirigida por Carlos Enrique Taboada, esta pieza de horror gótico es un clásico del cine mexicano. La historia sigue a un grupo de jóvenes internas en un colegio femenino donde comienza a manifestarse el espíritu de una estudiante que se quitó la vida. La atmósfera opresiva y el aislamiento convierten el encierro en una experiencia cada vez más perturbadora.

VENENO PARA LAS HADAS
También dirigida por Carlos Enrique Taboada, esta inquietante historia se adentra en la imaginación infantil y sus zonas más oscuras. Flavia entabla amistad con Verónica, una niña obsesionada con la brujería. Lo que inicia como un juego pronto adquiere tintes siniestros cuando la manipulación y la sugestión transforman la inocencia en algo profundamente inquietante.

EL LIBRO DE PIEDRA
Otro referente del terror psicológico mexicano bajo la dirección de Carlos Enrique Taboada. La trama comienza cuando Eugenio Ruvalcaba y su esposa se mudan a una mansión apartada. Allí, la pequeña Silvia desarrolla una extraña relación con “Hugo”, un amigo imaginario representado por una estatua de piedra. Lo que parece fantasía infantil pronto revela una dimensión mucho más perturbadora.

EL ESQUELETO DE LA SEÑORA MORALES
Dirigida por Rogelio A. González, esta película combina humor negro y terror psicológico. Pablo Morales, un taxidermista respetado, vive sometido por su esposa Gloria, cuya devoción religiosa encubre una personalidad cruel y dominante. La historia avanza hacia un desenlace macabro construido con ironía y tensión contenida.

HUESERA
Dirigida por Michelle Garza Cervera, esta propuesta contemporánea reinventa el terror corporal desde una mirada íntima y femenina. Valeria, emocionada por su embarazo, comienza a percibir presencias inquietantes mientras experimenta una profunda ruptura interna. La película explora el miedo desde lo psicológico y lo físico, convirtiendo la maternidad en un territorio inquietante.

